
Este caminar es lento, pasivo, intrigante e interesante; del cual cada uno tiene diferentes huellas o caminos que seguir, o hasta crear su propio camino.
Desde que nacemos, vamos forjando este caminar, de llorar, abrir los ojos, respirar, sonreir, gritar... y así comenzamos a aprender pequeñas cosas, que despues pasan a ser casi mecánicas, pero son la base de nuestro camino.
Durante los primeros años de edad, se ve más que nada el lado afectivo de la persona, el cómo serán nuestros comportamientos a futuro, si seremos más cariñosos, más regalones o más tranquilos & de a poco se forma nuestra actitud y caracter, y así vamos creciendo, aprendiendo, a veces el camino se hace dificil de pasar, hay obstáculos o a veces no se ve por tanta niebla que tenemos en frente, pero siempre se pasa, cada uno sabe que puede, y cada uno sabe cómo es su camino.
Mi caso se que es un sendero, un camino, una pequeña huella dentro de un bosque interminable, que en un principio se hacía entretenido estar ahi, entre tantos colores, aromas, texturas... pero un tiempo hubo una gran tormenta, que me hacia casi imposible seguir mi camino, me refugie bajo un arbol viejo, chueco, que apenas se mantenía en pie... y me quede ahí... y ese tiempo en ese guarida pense tanto sobre mi lindo comenzar y todos los colores que habia visto y cosas que había aprendido, y de la nada aparecio una niebla tan espesa, y bloqueo todo mi andar de mi pasado, y al salir de ese refugio con tanta niebla en mi camino, no lograba ver nada, llegue a la orilla de un acantilado, ese acantilado que me hizo tambalear y que estube al borde de caer. Y aunque al empezar a desmoronarce la orilla y yo caer, no reaccionaba, no me inmutaba, es más... yo aunque me cueste asumirlo, me deje caer... Pero cuando ya me habia dado por vencida de que mi camino hasta ahí llegaba, algo me afirmo, algo más allá de mi, un angel, que me salvo de ese acantilado y me llevo por esa orilla, mucho tiempo camine al lado de ese acantilado, con miedo, muchas veces al borde de caer nuevamente, pero algo me ayudaba y logre llegar a un nuevo camino, que me hizo retomar mi travesía.
Aunque el nuevo camino, no me gustaba, era más seco, los colores eran poco llamativos, y me daban ganas de regresar al comienzo, seguí... y de a poco han aparecido unas pequeñas flores, que me han hecho revivir y sentir aquellas sensaciones de mi inicio... y así fue que de a poco fui entrando a un nuevo sendero, del cual ahora corre viento fresco, los arboles son inmensos y me llenan de paz, hay mucha fauna y flora que me rodea y me anima, y un gran río, con un agua tan cristalina que me puedo vr reflejada... Y al ver ese reflejo mio, de mi caminar, de pasar por tanto, me he dado cuenta que este camino ya pasado ha sido una gran base, mi gran fortaleza, que ahora aunque llueva truene o nieve, se que tendre dónde refugiarme, y si no hay, pues ya se que aprendí a caminar por el peor suelo, y nada me impedirá seguir este camino que yo misma soñe ♥